En linea

29 dic. 2016

Alerta de hambruna en Nigeria: "A veces comemos cada tres días"

Cerca de 100.000 personas, en su mayoría niños, podrían morir de hambre en el noreste de Nigeria a menos que llegue ayuda humanitaria urgente, advirtió la ONU.

hambre en nigeria hambruna

La dimensión de la crisis humanitaria comenzó a hacerse evidente cuando el ejército empezó a recuperar territorio de manos del grupo militante islámico Boko Haram. Boko Haram lanzó una ofensiva en 2009 para establecer su poder en la región.

Ante la “inaccesibilidad absoluta de alimentos de estos grupos de población, que está en riesgo de muerte en el corto plazo”, nuestros equipos sobre el terreno advierten de que esta situación de emergencia continuará en las áreas más inaccesibles del estado de Borno. 

Un escenario de alerta en el que el conflicto es la causa principal del hambre extrema y del desplazamiento generalizado en Borno. La declaración de hambruna estaría, de acuerdo con los estándares internacionales, supeditada a ciertos indicadores (al menos el 20% de los hogares se enfrentan a una escasez extrema de alimentos, tasas de desnutrición aguda superiores al 30%, tasa de mortalidad mayor de dos personas por día por cada 10.000 habitantes) que ya se están registrando en algunas zonas de Borno.  La última hambruna registrada se produjo en 2011 en el Cuerno de África.

“La población en las áreas a las que no podemos acceder están sufriendo. Tienen poca o ninguna comida, no hay agua limpia y no hay servicios de salud de emergencia. Estamos muy preocupados por el hecho de que un gran número de niños pueda morir cada día debido a enfermedades prevenibles, a menos que podamos llegar hasta ellos”, ha señalado Yannick Pouchalan, Director País de Acción contra el Hambre en Nigeria.

“Teniendo en cuenta la gran cantidad de necesidades y el trauma que ha padecido la población, tenemos que hacer algo más que simplemente mantener a las personas con vida: debemos hacer llegar la asistencia necesaria a las poblaciones aisladas, pero también debemos ampliar nuestros programas para satisfacer las necesidades más urgentes en las zonas a las que podemos acceder”, afirma Pouchalan. “Las existencias de alimentos son muy limitadas y la próxima temporada de lluvias pondrá aún más riesgo la vulnerabilidad de los niños con amenazas como la malaria. 

Debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar la protección de la población civil en esta crisis y poner en marcha intervenciones para brindar refugio, apoyo psicosocial, atención integral de salud primaria, saneamiento y soluciones a largo plazo para ayudar a la gente a reconstruir sus medios de subsistencia”.


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por tus comentarios, Dios te bendiga!